“Democracia,
Participación Ciudadana y Bien Común”.
La
participación ciudadana es un derecho y un deber de todos los ciudadanos y
ciudadanas. Supone la intervención de la ciudadanía en los asuntos y problemas
públicos. Una persona que participa en los asuntos públicos de su comunidad
demuestra que es alguien que se siente parte de una comunidad y que toma
decisiones autónomamente, que no está desvalido ni necesita un tutor que decida
por él o ella.
La participación ciudadana en Venezuela es un derecho que se encuentra consagrado en nuestra Carta Magna, en sus distintas acepciones ya sea como
principio, derecho, deber, espacio o instancia de participación y como proceso socio político; en el desarrollo del articulado constitucional se tiene que la
participación es una característica propia del sistema de gobierno venezolano, en la actualidad se han
creado organismos de participación entre ellos los Consejos Comunales,
los cuales cuentan con una serie de deberes que los podrían convertir en
órganos públicos al depender de la presidencia de la República y tener al mismo tiempo una serie de obligaciones con responsabilidad civil, penal y administrativa.
La
participación ciudadana significa que cada persona tiene el derecho y deber a:
· Informarse
sobre los problemas públicos y las políticas del Estado
· Opinar
en torno a los temas de interés local, regional, o nacional
· Proponer,
concertar y ejecutar proyectos en
beneficio de la comunidad
· Vigilar,
fiscalizar el accionar de las autoridades
· Tomar
decisiones sobre los problemas que afectan a su comunidad
· Proponer
nuevas leyes o el cambio de autoridades
La
participación ciudadana tiene dos objetivos: la búsqueda del bien común de la
sociedad, y cooperar con el Estado como ciudadanos en la construcción de la
Democracia.
Por
bien común entendemos el logro de condiciones de la vida social que permitan
que los hombres y mujeres de una sociedad puedan desarrollarse con plenitud,
libertad y felicidad. La búsqueda del bien común pasa por la búsqueda del bien
por las personas consideradas individualmente.
La
participación ciudadana constituye también un mecanismo de control social por
el cual los ciudadanos exigimos y concertamos para que el Estado sea
transparente en sus decisiones.

